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México, D.F. a diciembre de 2009.- No se trata de un regalo, sino del fruto de un año de trabajo. Resulta conveniente planificar en qué invertirlo o gastarlo en forma racional.
En México, antes del 20 de diciembre, todo empleado tiene derecho al pago de al menos el equivalente a 15 días de su salario nominal, proporcional al número de días trabajados en el año, a partir de cumplir tres meses de prestar sus servicios a un solo empleador. Esto es lo que se conoce en la Ley laboral como “gratificación anual” o aguinaldo.
El caso es que, si cumples los requisitos para hacerte acreedor a este derecho, verás llegar a tus manos un dinerito extra. Sin embargo, vale la pena considerar que se trata de una compensación por el esfuerzo realizado a lo largo del año que termina.
Ahora bien, tienes que hacerle frente a las tentaciones de diciembre, una época de derroche, y la mejor forma es hacer una planeación anticipada para aprovechar al máximo esta prestación.
Aquí algunas recomendaciones prácticas:
· Planea cómo aplicarlo. Es tan simple como hacer una lista de los gastos que pretendes hacer, pagos pendientes, regalos, salidas, vacaciones y todos los rubros en los que pretendas aplicar tu aguinaldo. Después confronta este listado con el monto real de tu aguinaldo (considera la cantidad de impuestos que te van a retener).
En este punto, lo importante es que los gastos no te rebasen y trata de usar el crédito lo menos posible. La idea es que aproveches esta etapa para estabilizar tus finanzas, no para afectarlas. La regla de oro de las finanzas personales establece que las prioridades del uso del aguinaldo deben ser:
1) Liquidar deudas en forma anticipada para ahorrarte el pago de intereses.
2) Cubrir gastos prioritarios personales y en el hogar: reparaciones, mantenimiento, adquisición de bienes indispensables, revisión médico-dental anual, etcétera.
3) Ahorrar. Nunca está de más tener un guardadito para imponderables.
4) Invertir. Destina una parte, si te es posible, para acrecentar tu ahorro o seguro para el retiro.
· Considera posibles eventualidades. Esto no quiere decir que te predispongas a sufrir algún siniestro, sino que estés preparado para enfrentar eventos extraordinarios. Nadie está exento de accidentes, enfermedades o fallecimientos. Si tienes un dinero extra valdría la pena guardar una parte como prevención.
· Ahorra una parte. Sabemos que esto es complicado. Tener un pago adicional en plena época decembrina es toda una tentación. Aun así, sería conveniente que reserves por lo menos el 10% de lo recibido. De esta manera, puedes iniciar una buena costumbre de ahorro e inversión, que a la larga, se convertirá en tu patrimonio.
· Paga deudas. Si los puntos anteriores no te convencen, lo mejor que puedes hacer con tu aguinaldo (es casi una decisión obligada) es pagar tus deudas. En caso de que no puedas ahorrar, por lo menos liberarte de tus acreedores te permitirá pasar una verdadera “noche de paz”.
Si eres de los que tienen muchas deudas, paga primero las que te generen más intereses (generalmente las de la tarjeta de crédito) y comprométete a no volver a endeudarte tanto.
· No pierdas de vista las anualidades. Tanto las tarjetas de crédito como los seguros llegan a cobrar anualidades, verifica las tuyas y considera estos pagos. ¡No te dejes sorprender!
· Di no a las compras compulsivas. Durante las próximas semanas las tiendas departamentales y medios de comunicación tratarán de convencerte de que compres tal o cual producto o servicio. Reflexiona: ¿verdaderamente lo necesitas?
No te dejes guiar por los impulsos o antojos. Más vale invertir en cosas que realmente te hagan la vida más amable.
Y si de plano quieres ser generoso con los que te rodean, regala objetos de utilidad.
· Compara opciones. Si ya has decidido hacer un gasto, deberías comparar condiciones y precios. Seguramente podrás encontrar algunas ofertas o baratas que te ahorren un poco de tu aguinaldo. Ten cuidado con las compras a plazos; haz cuentas y calcula cuánto pagarás al final por el producto que deseas.
· Selecciona regalos y reuniones. Aunque sea nochebuena, eso no significa que debas darle regalos a todos. Sé selectivo y planifica: ¿a quiénes deseas halagar con un regalo y a cuáles reuniones deseas asistir?
Cada regalo y cada salida significan un gasto, así que conviene no asistir a todas y cada una de las 16 posadas del año.
Esperamos que estas recomendaciones te permitan iniciar el año nuevo con unas finanzas sanas. La regla básica es planear y evitar excesos. ¡Buena suerte!
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