Cuando muchas empresas están recortando personal para hacer frente a la crisis económica, existen algunas opciones que pueden ayudarte a proteger tu trabajo.
La situación económica obligando en ocasiones a las empresas a tomar decisiones difíciles para permanecer estables y competitivas. En ocasiones, el recorte de personal es la opción más viable para mantener operando la fuente de trabajo.
Una acción de esta naturaleza afecta irremediablemente la estabilidad en el empleo. Por eso es importante que conozcas algunas alternativas para que no seas tú quien abandone la organización.
1. Autoevalúate
Para enfrentar un riesgo real, es necesario que ubiques el terreno en el que te encuentras. ¿Eres un empleado fundamental para tu organización? ¿Qué te hace falta para serlo? Este es un buen momento para hacer un alto en el camino y reflexionar sobre tu actitud laboral. Es fundamental que seas honesto y objetivo. Identifica tus fortalezas y debilidades, así como las opciones para conservar las primeras y superar las segundas. Pídele a tu jefe o supervisor una retroalimentación de desempeño y comenta con él los resultados.
2. Las crisis son oportunidades
Evita entrar en pánico. Es muy conveniente que cambies la perspectiva de lo que está ocurriendo en tu compañía. No te paralices: las crisis son oportunidades de crecimiento y desarrollo, pero hay que saberlas aprovechar. El primer paso es adoptar una actitud positiva. Para ello, deberás apretar el paso y trabajar con más energía que nunca, pero también con mucha inteligencia.
3. Sigue preparándote
Nada dura para siempre y un bache financiero tampoco. Por lo tanto, no es válido detener tu preparación. Al contrario, sigue aprendiendo y actualizándote. Actualmente muchas instituciones públicas y privadas ofrecen cursos gratuitos a los cuales puedes acceder incluso en línea. Los conocimientos y habilidades adicionales son atributos que se toman en cuenta al momento de seleccionar al personal que es promovido o removido.
4. Con mente de estratega
Diseña una estrategia para apuntalar tu desempeño. Identifica aquellas acciones que pueden impulsar tu productividad y pregúntate: ¿cómo puedes hacer más con menos?, ¿qué ajustes de actitud te permitirían establecer mejores relaciones con tus compañeros?, ¿cómo puedes ayudarle a tu superior a cumplir metas en menos tiempo?
5. El que no propone, no gana
La actitud proactiva es muy valorada en situaciones de inestabilidad, porque puede traducirse en la solución o prevención de problemas. ¿Sabes cuáles son los principales retos de tu empresa hoy día? ¿Qué puedes aportar para enfrentarlos?
6. ¡Disciplínate ya!
¿Eres de los empleados que llegan a las 8:05 en lugar de las 8:00 o las 7:55? Ya es tiempo de cambiar tu actitud y mostrarte más responsable y disciplinado. Pequeños detalles en tu actitud y tu desempeño te permitirán distinguirte como un trabajador realmente comprometido. No pierdas más tiempo y dedícate a cumplir con tus responsabilidades, ¡para eso te contrataron!
7. Busca resultados
Si quieres convertirte en un colaborador indispensable, es necesario que enfoques tu energía en la consecución de resultados. Para lograrlo, traza un plan de trabajo con fechas claras. A tal efecto, necesitarás reunirte con tu jefe y, seguramente, tu actitud propositiva le encantará.
8. Comunícate con efectividad
Un acercamiento con tu equipo de trabajo puede lograr no sólo mejorar el ambiente laboral; también es importante para saber lo que se espera de ti. Asimismo, es la oportunidad de plantear inquietudes. Arriésgate a preguntar; las respuestas te darán un panorama más claro de la realidad en la que te desenvuelves.
9. El plan “B”
La prevención no está de más. Aún con una buena actitud, quizá la empresa se vea obligada a prescindir de tus servicios en cualquier momento. Por lo tanto, es aconsejable tener actualizado tu currículum y redes sociales. No descuides las relaciones personales, podrían convertirse en una interesante opción de empleo. Estas sugerencias no constituyen por sí mismas una garantía absoluta para la conservación de tu puesto. No obstante, representan opciones para protegerte al máximo y, en caso de que tengas que emprender la salida, hacerlo con la satisfacción de haber cumplido profesionalmente hasta el final.